jueves, 30 de diciembre de 2010

LA GRAN BARBACOA QUE NUNCA HICE.

Qué vergüenza.
Resulta que para navidad me fui a la montaña porque adoro hacer barbacoas para esa cena tan especial. Bueno, el tema es que alquilo siempre una casita en Aragón, cerca de la estación de esquí de Cerler.

El medio día del 26 de diciembre, se me arruinó la jornada de esquí por mal tiempo y volví a casa corriendo para hacer mi barbacoa. Compré el carbón entusiasmada, abrí lo más que pude mi apetitu durante el camino e imaginé como pondría los leños esta vez para disfrutar de mi tan esperada comilona bajo ese maravilloso sol invernal.


Qué catástrofe.
Cuando llegué a la casita otros inquilinos de la misma finca estaban haciendo su barbacoa. Eran una gran familia de Aragón que estaban utilizando “nuestra” barbacoa, con “nuestra” mesa y en “nuestro” momento.
Era sin lugar a dudas “nuestra” idea.
Cuando llegamos nos dijeron:
- “En cuanto terminemos les dejamos la mesita”.
Yo respondí:
- “Si, claro, ningún problema!”.
Mentira. Mentira cochina.  Me amargaron el día. ¿Cómo se atrevían? ¿¿Acaso no sabían que YO espero todo el año para en MIS vacaciones de invierno hacer MI barbacoa todas las veces que se me de la real gana??


Qué fastidio.
Me encerré en la casita pensando en un “Plan B” llena de algo demasiado parecido al odio. Seguro que dejarían todo tirado, seguro utilizarían los troncos que el día anterior había dejado al lado de la barbacoa, seguro utilizarían mis cerillas y mis instrumentos que no quité la noche anterior porque pensé que todo el mundo sabía que ESE era MI momento y NADIE podía arrebatármelo. Seguro que se pondrían a gritar y reír a carcajadas borrachos y a hacer escándalo en el jardín comunitario.


Qué elucubraciones.
Inmediatamente tracé mi plan: esperaría hasta la noche cuando llegara el momento de hacer mi barbacoa y les reclamaría mis troncos, mis cerillas y también les diría que limpien todo el desastre que seguro dejarían.
Los miré por la ventana (sin que me vieran) con verdadero rencor. Creo que hasta algún mal les deseé.
Intenté luego volver al lado de la luz y pensé “Vale, “paz y amor”, que la disfruten, yo ya la disfrutaré más tarde”… 
Mentira! Mentira cochina! ¿Habrían tramado aquel plan malévolo durante muchos meses? ¿O les ha salido natural? ¿Se dedicaba aquella gente a hacer el mal sin "ton ni son" o sería algo en contra de MI específicamente?


Que vergüenza.
Me encerré en casa e hicimos una gran ensalada consolándonos entre nosotros hasta que tocaron la puerta. Yo no quise abrir porque en ese momento no estaba segura si me habían comenzado a crecer los colmillos o aún seguía manteniendo mi forma humanoide.

Abrimos finalmente la puerta, disfrazados de "agradables personas de la montaña que no están pensando en asesinar a la familia de al lado por utilizar su barbacoa", cuando un hombre de estatura pequeña y marcado acento aragonés nos dijo:  
- “Disculpen, si quieren utilizar nuestras brasas ya las dejamos”. 
- “Ay! Que amable! Muchas gracias”. Contesté con cara de montañesa adaptada al medio.

El lugar estaba impoluto, el suelo fregado, la mesa impecable y la barbacoa con las brasas ardiendo. La familia, respetuosa y amable, se encerró en su casa a comer con total discreción. 

Qué remordimiento.

Genial, ahora voy a tener que convivir con la espantosa persona que acabo de descubrir que soy, toda la vida. 

¿Por qué habré razonado tan mal? Yo quiero vivir en un mundo amable donde todos compartamos y nos respetemos entre nosotros. Yo quiero vivir en un mundo donde la gente sea como esa familia, cordiales y generosos, no en un mundo donde la gente reaccione como yo lo hice.
Creo ser una persona bondadosa, desprendida y caritativa. ¿Qué me pasó?

Qué mundo.
Tengo una pequeña excusa (que he buscado con mucho ahínco) y es que vivo en una ciudad superpoblada donde todo el mundo te empuja, nadie te mira a la cara, nadie te da los buenos días, ni las gracias. Una ciudad donde no te ceden el paso en el coche, donde te pitan por cualquier cosa, donde la gente pinta graffitis en la casa del vecino, tiran basura en la calle porque no es de ellos, donde “yo estoy primero”, donde la gente se pelea en la cola del supermercado y mucho me temo, que poco a poco, todos nos vamos contagiando de esa forma de “civilización salvaje” hasta que un día, somos nosotros “los irracionales de al lado”, los que actuamos como déspotas egoístas sin que nadie nos haga nada.

Así se hacen los mundos. Con la sumatoria de la actitud de todos.

¿En qué momento sucumbí a ser una esclava de las malas costumbres? No lo se, pero me arrepiento. Yo quiero luchar todos los días para ser una buena pieza de este rompecabezas que formamos. Yo quiero ser el vecino que me ofrece generoso su fuego para mi comida, quiero ser quien da los buenos días aunque nadie me responda, quien cede su lugar en la cola del supermercado aunque sea mi turno, quiero ser el que mira a los ojos a la gente y da las gracias a quien le atiende, yo quiero ser de los buenos aunque los demás sean malos, quiero ceder mi lugar en el autobús a quien más lo necesite, quiero hacer el bien sin que me lo pidan, una buena célula de este gran cuerpo. Porque si el mundo es una sumatoria de actitudes, yo quiero sumar para bien, porque ese es el mundo en el que quiero vivir.

Al final hice mi barbacoa, pero había demasiadas brasas y se me quemó. No importa, no tenía mucha hambre.

10 comentarios:

julia dijo...

Por que si el mundo es una sumatoria de acciones yo quiero sumar para bien.Es precioso lo que has dicho.Con tu permiso me lo quedo grabado en mi corazón.Besos de luz y feliz caminar por siempre.

Towanda dijo...

A mi me parece que has hecho una gran autocrítica, aunque exagerada en lo que se refiere a ti. Me pongo en situación y, creo, que la mayoría de nosostros habríamos pensado igual que tú.

En cuanto a lo de sumar para bien, me uno a ese movimiento porque me encanta. Llevo muchos años siendo la más gili****, porque respondo siempre bien aunque la pregunta me la lancen con agresividad. Doy los buenos días, siempre, aunque sepa positivamente quien no me va a responder. Cedo mi asiento, aunque esté muerta de cansancio o con un dolor de pies intenso...

Pero, creo, que es la única forma de hacer que todo ésto funcione.
¡Me extendí demasiado, perdón!.

Un abrazo de tu nueva seguidora. Aquí también hay mucho para aprender.

lidia dijo...

siempre se deberia sumar, me sumo a tu propuesta,
gracias bienvenida a mi blog,espero que tu comentes de tanto en tanto,un abrazo enorme
lidia-la escriba

Susana Terrados dijo...

Querida amiga, te pido disculpas porque tu entrada me ha despertado una gran sonrisa, pero es de ternura. No te puedes imaginar como te entiendo, he seguido paso a paso tu fastidio del momento y tu remordimiento. Es verdad, no se porqué pero la vida nos saca lo peor de nuestras almas y como tú reflexionas acertadamente me gustaría hacer lo contrario.
Te deseo un feliz 2011. Gracias por compartir entradas tan entrañables.
Besos enormes.

mojadopapel dijo...

Precisamente este es el espiritu de renovación que debemos mantener, al contrario que al 99% de la gente, sí me gusta la Navidad... no soy una persona religiosa, y en estas fechas de final de año me hago promesas que obviamente, no cumplo todas, pero sí voy sumando actitudes positivas que van haciendo de mi una persona con sonrisa en la cara, no es poco.

Antonio Machado dijo...

Estoy pasando hoy para desearles un año nuevo lleno de realizaciones!

impresiones de una tortuga dijo...

Papámba, muy buena tu reflexión, si te sirve de consuelo, te diré, que a todos, nos pasó en cualquier momento. FELIZ AÑO 2011

Papámba. dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, Susana, Antonio, Julia, Lidia, Towanda, Mojadopapel,tortuga, Marina, Barbara y Kokein :-),

Como dice un dicho muy sabio "No se puede desterrar la oscuridad con oscuridad. Sólo con luz"

Que tengan un muy feliz comienzo de año ejercito de luchadores de la luz! Y que cada vez seamos más los que luchamos para vencer nuestros demonios. Un abrazo a todos!

Anónimo dijo...

Carito, amiga! Me encanta leerte! Sobre todo, porque aunque no lo creamos, hay mucha gente como esa familia, que de vez en cuando dan sus toques y te hacen replantear cosas y reflexionar. Por un año en que esas actitudes se conviertan en acciones! Te quiero mucho! Tu tocaya de Bcn.

Papámba. dijo...

Hola Carito de mi alma! Nos vemos pronto con una comida rica de estas y para festejar la amistad que es lo más grande de esta vida. Beso grandote tocaya!! Y feliz año nuevo!!!