Vengo de pasar todo un mes en un impresionante bache creativo. Me la he pasado de maravilla. Ha sido un bache creativo tan grande que apenas me daban los ojos para abarcarlo.
He sacado millones de fotos de las cuales ninguna ha valido la pena. Si no, no sería un bache. He escrito muchísimas hojas que sin duda ocuparán un espacio muy importante en la papelera de reciclaje.
Fue un viaje de improviso. Un día me levanté y estaba dentro del bache. Tampoco te creas que busqué desesperadamente la salida. No. Lo disfruté.
Viví largas e intentas jornadas recorriendo mi bache y hablando con los lugareños. Si, porque en mi bache vive gente.
Gente extremadamente hospitalaria.
En mi estancia en El Bache podía levantarme a cualquier hora, se trataba de no hacer nada sugerente ni creativo día tras día, así que cuando más durmiera, mejor.
Tienen una lengua muy curiosa: “Escribe”, por ejemplo, en bachiano se dice “Enciende la tele”.
“Abre el portátil e inspírate” se dice “Métete en internet a ver la mayor cantidad de estupideces que puedas hasta que se te vayan las ganas de todo”.
“Tu vales” se dice “Abandónalo”.
Es fascinante.
Si tienes pensado viajar a un Bache Creativo, te recomiendo el mío. Difícilmente encuentres un vacío creativo tan exuberante como el que yo he vivido en todo el planeta.
TORTA DE BERENGENAS Y SETAS.
Lo primero que hice fue pelar dos berenjenas y cortarlas en rodajas gruesas, agregarles sal y dejarlas durante una hora aproximadamente. Con este proceso se le quita el amargor.
Luego las lavé, las escurrí y las corté muy finas.
Condimenté con pimienta negra recién molida, sal y orégano.
Luego agregué 3 huevos batidos y media rama de apio cortada en trocitos muy pequeños (esto le da un toquecito fresco de tanto en tanto que a mi me gusta).
¿O no te lo habías imaginado?... No te habrás ido ya a mi bache...
¡Que no te he dado el mapa para poder regresar!
Ufff… pues qué más remedio.
Ya sabes, ahora relájate, intenta disfrutarlo y que aproveche.